Dharma Yoga
Dharma Yoga es “una práctica devocional moderna que enfatiza la buena salud, una mente clara y un corazón benévolo”.
Sri Dharma Mittra (1939) ha dedicado más de cincuenta años de su vida a la vivencia y difusión directa del Yoga como ciencia sagrada.
Dharma Yoga se basa en Ahimsa - no violencia: amor hacia nosotros mismos, hacia los demás, que incluyen a todos los seres vivos, incluidas "nuestras mascotas". Es solo cuando estamos firmemente establecidos en Ahimsa que desarrollamos el atributo más importante: la "compasión". La forma más elevada de compasión es vernos a nosotros mismos en los demás: el primer signo del comienzo de la autorrealización. Al darnos cuenta de que no somos el cuerpo, no somos la mente, sino una porción de Dios o el Ser Supremo, que yace en el lado derecho del corazón.
La práctica de Dharma Yoga es un desafío, ya que anima a trabajar hacia las posturas completas con “angry determination". La mayoría de las posturas se mantienen durante un período más largo. Sin embargo, puede seguir siendo una práctica dinámica y se anima a los practicantes a entrar y salir de las posturas con gracia, como un "bailarín".
El movimiento unificado es importante: moverse juntos para crear una mente común o una conciencia unificada. De esta manera, los estudiantes se apoyan entre sí psíquicamente.
Sri Dharma Mittra nos recuerda constantemente las enseñanzas del Bhagavad Gita en que la forma más elevada de práctica espiritual no es la meditación, sino la renuncia al fruto de nuestra acción: esto también se aplica a la práctica de asanas y la vuelve devocional. Nos anima a ofrecer cada pose al Ser Supremo, yendo más allá de las expectativas de resultados. Por lo tanto, la práctica de asanas se convierte en Karma Yoga.
En mis clases de Dharma Yoga encontrarás todo lo que aprendido de las enseñanza directa de mi maestro Sri Dharma Mittra:
Es una experiencia completa de pranayama y cantos (kirtan y mantras)
Secuencias desafiantes para la mente, más que para el cuerpo.
Exploraremos nuestros límites, manteniendo las posturas o con intensas transiciones.
Buscaremos la quietud de la mente, gracias a la intensidad del esfuerzo físico
Concentraremos la atención para abstraernos de los sentidos físicos y entrar en un nuevo estado de conciencia